FARMACOGENÓMICA Y METFORMINA: aplicación en diabetes

La metformina sigue ocupando titulares en la cabecera de muchas revistas científicas. Hace sólo unos pocos meses la revista Nature publicaba un artículo donde se describía la inhibición lanzadera del glicerofosfato dehidrogenasa mitocondrial como un nuevo mecanismo en la eficacia de la metformina como antidiabético y como inductor de pérdida de peso. Nadie puede decir que metformina es una innovación terapéutica, pero si que lo consideramos un fármaco de primera elección en el tratamiento de la diabetes tipo 2.  Recientemente el National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases ha celebrado un debate sobre la farmacogenómica y metformina con el objetivo de identificar nuevas oportunidades para el uso terapéutico de este fármaco. Durante las sesiones se ha debatido acerca de un panel de polimorfismos genéticos que influencian  los efectos antidiabéticos tanto a corto como a  largo plazo. Este tipo de análisis permite identificar respondedores y no respondedores a la metformina, realacionados con la capacidad de transportar metformina a los tejidos diana. Y no sólo eso, el panel de polimorfismos que se detectaron en distintos estudios de ómica, permitieron identificar aquellos pacientes que tienen intolerancia a la mertformina, en especial intolerancia digestiva. De esta forma, eficacia y tolerancia individual, son relevantes no sólo para la aplicación de la metformina en monoterapia sino también para su uso como en asociaciones con otros fármacos, inhibidores de DPP-IV, inhibidores en el transporte de glucosa, e incluso sulfanilureas. Es posible que la integración de datos, lo que hemos venido a llamar medicina de sistemas, sea una ayuda complementaria a la toma de decisiones clínicas que aporta la farmacogenómica, que se debate. Interesantes fueran las nuevas aplicaciones de uso que se propusieron a la merformina además de la ya descrita como antidiabético de primera elección. Nos referimos a la prevención del cáncer y al tratamiento de la infertilidad debida al síndrome de ovario poliquístico. Fármaco clásico pero innovación en sus clásicas y prometedoras aplicaciones terapéuticas. Dr. Ramon Gomis, diabetologo

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